Discriminación Cero?

14 marzo, 2016 by Leonardo Bailey

Discriminación Cero?

Quisiera iniciar este escrito, estableciendo el significado de algunas palabras:

A. Discriminación:
Discriminar es separar, diferenciar o excluir a alguna persona, o tratarla como un ser inferior, o privarle de derechos, por ciertas características físicas, por sus ideas, por su religión, por su cultura, su posición económica, u otros motivos aparentes. La discriminación es el acto de agrupar a los seres humanos según algún criterio que lleva a una forma de relacionarse socialmente. Concretamente, suele ser usado para hacer diferenciaciones que atentan contra la igualdad.

B. Inmoralidad o Inmoral:
Inmoral es un adjetivo que se utiliza para nombrar a aquél o aquello que se opone a la moral. La moral, por su parte, está formada por el conjunto de los valores, las costumbres, las creencias y las normas de una persona o de una comunidad.
Lo inmoral, por lo tanto, es aquello que se aleja de las buenas costumbres o de las acciones que son consideradas como correctas. Se espera que las personas respeten una especie de guía de convivencia y actuación que esté regida por la moral: cuando se apartan de sus postulados, incurren en comportamientos inmorales.
Siendo que los medios de comunicación se ha iniciado una campaña contra la discriminación, he considerado oportuno escribir y hacer un análisis general al respecto:
La Biblia es clara cuando dice que Dios no hace acepción de personas ( Hechos 10:34; Romanos 2:11; Gálatas 2:6; Efesios 6:9), dando entender así que Dios no discrimina a las personas, y por lo tanto todos los creyentes debemos amar a nuestro prójimo y no discriminarlo, ya que en ocasiones discriminar, puede ser también juzgar y la Biblia nos prohíbe que juzguemos a las personas ( Lc.6:37).

Sin embargo, la Biblia si nos invita a juzgar o discriminar ( diferenciar, señalar ) los actos o hechos de las personas, cuando nos dice por ejemplo: juzgad con justo juicio…Juan 7:24; Y cuando nos dice: «¡Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo!»Isaías 5:20. Éstos textos nos invitan a opinar, señalar y criticar tanto las buenas como las malas acciones de las personas. Es decir, que debemos tener un criterio en cuanto a la realidad que nos rodea en la sociedad,y a no ignorar lo que afecta la moral, la decencia, y las buenas costumbres. Entonces, no debemos juzgar a las personas, pero tampoco podemos ignorar sus actos o sus hechos ( esto debe ser juzgado ). El problema de la discriminación, es que se ha dado mal uso a la palabra, manipulando el significado de la misma, a través de los medios de comunicación y las redes sociales , pretendiendo que aceptemos conductas que son censurables, antinaturales y que atentan contra la base de la sociedad que es la familia; porque el no hacerlo (según ellos) constituye discriminación.
No discriminar, no significa en modo alguno tolerar la inmoralidad, la violencia, la indecencia, o la vulgaridad de los demás, so pretexto de no afectar los derechos de otras personas, participando de sus malas obras haciendo un silencio cómplice o mirando hacia el otro lado. En mi opinión existe una discriminación que es positiva, como por ejemplo cuando la ley discrimina ( separa) a los delincuentes, homicidas y los violentos, del resto de la sociedad para preservar la paz, la seguridad, y la tranquilidad de todos. Si decidimos criticar, señalar, o separarnos de los narcotraficantes, los homicidas, o pedófilos, no estamos discriminando a nadie, lo que estamos haciendo es usar el sentido común. Que nadie tema alzar la voz, o escribir contra algunas prácticas inmorales como la pedofilia, la homosexualidad, la trata de personas, etc. Que esto no es juzgar, ni discriminar; es llamar a lo malo, malo. Condenemos la Discriminacion por características físicas, etnias, religiones, etc. pero no por actos que atenten contra la moral y las buenas costumbres.
Dios les bendiga.

 

 

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