La semana santa

Mucho se ha discutido sobre si la celebración de la llamada semana santa es de Dios o no.  Algunos sostienen que es una práctica promovida por la iglesia católica para fortalecer la idolatría; otros dicen que fue la transformación de tradiciones paganas como la de los persas, y un tercer grupo con el que yo me identifico, dice que no es más que la conmemoración del nacimiento, vida, muerte y resurrección de nuestro Señor y Salvador Jesucristo.  Del mismo modo en que el pueblo de Israel recuerda y conmemora su liberación de la esclavitud de Egipto y su éxodo en busca de la tierra prometida mediante la pascua (una de sus tres grandes fiestas); así para los cristianos su Pascua (la semana santa) es la conmemoración del paso de Cristo por este mundo y su resurrección.  De modo que aun cuando todos los días son santos, entre todas las semanas del año, la más importante para los cristianos es la semana santa porque en ella se celebra y/o recuerda:

  1. El Nacimiento de Jesús: “Había pastores en la misma región, que velaban y guardaban las vigilias de la noche sobre su rebaño. Y he aquí, se les presentó un ángel del Señor, y la gloria del Señor los rodeó de resplandor; y tuvieron gran temor. Pero el ángel les dijo: No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo:  que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor. Esto os servirá de señal: Hallaréis al niño envuelto en pañales, acostado en un pesebre. Y repentinamente apareció con el ángel una multitud de las huestes celestiales, que alababan a Dios, y decían: ¡Gloria a Dios en las alturas, Y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres!” (Lc. 2:8-14).  El nacimiento de Jesús fue la buena nueva (buena noticia) más importante que ha existido jamás.  El nacimiento de Jesús demuestra el amor y la misericordia que Dios Padre tiene hacia la humanidad.  El nacimiento de Jesús confirma lo dicho por los profetas (Is. 9:6; Zac. 9:9) acerca de que un Salvador vendría para dar una nueva oportunidad a los hombres de salvación.  El impacto del nacimiento de Jesús, estremeció al reino de las tinieblas y marcó la historia humana en todos los sentidos (social, moral, espiritual, familiar, etc.).  Su nacimiento fue único en la historia.  No fue concebido por un hombre y una mujer, ya que fue obra del Espíritu Santo (Mt. 1:18-20).  No fue el nacimiento de un niño común y corriente,  Él era Dios, el Creador del universo que había descendido para salvar a la humanidad.
  2. La Vida de Jesús:  “Recorría Jesús todas las ciudades y aldeas, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo. Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor.” (Mt. 9: 35-36).   Durante su vida, el Señor Jesús se dedicó específicamente a: a. Enseñar el evangelio: Aun cuando no pertenecía a ninguna de las escuelas rabínicas de la época, Jesús aparece como uno de los grandes maestros de la antigüedad que sigue la tradición de Israel.  El primer título que sus contemporáneos dan a Jesús es el de maestro, a veces en forma de Rabí o Rabboni (Jn. 1:38).  Los maestros de Israel eran hombres sabios que enseñaban a vivir de acuerdo con las Sagradas Escrituras.  Eran estudiosos de la ley que trasmitían un estilo de vida de acuerdo con el plan de Dios.  Más que teorías o doctrinas, un maestro enseñaba la sabiduría para vivir correctamente.  Por eso el maestro llegaba a ser tan importante como el mismo padre.  El padre daba la vida, el maestro enseñaba a vivirla.  Para enseñar, Jesús utilizó todos los medios que estaban a su alcance: La naturaleza, los niños, hombres y mujeres, parábolas, las Sagradas Escrituras, etc.  b. Predicar el evangelio: Jesúspronunció muchos mensajes para la salvación de los oyentes.  La esencia de sus mensaje era que: 1. Todo hombre es un pecador, 2. El pecado condenaba al hombre al infierno, 3. Cada uno debía arrepentirse de su pecado y cambiar de vida, 4. Solo en él había perdón y vida eterna.  c. Sanar a los enfermos: Jesús sentía gran compasión y empatía por los que sufrían,  es por eso que se dedicaba a sanar a muchos enfermos.  d.  Reprendía y echaba a los demonios: Dando libertad total sobre los cautivos, esclavizados por Satanás..
  3. La Muerte de JesúsDespreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos. Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.  Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros. Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca. Por cárcel y por juicio fue quitado; y su generación, ¿quién la contará? Porque fue cortado de la tierra de los vivientes, y por la rebelión de mi pueblo fue herido.(Is. 53:3-8).  Jesús fue crucificado, tomando nuestro lugar y pagando con su vida, nuestras vidas.  La biblia dice que: …sin derramamiento de sangre no hay remisión de pecados (Heb. 9:22), y Jesús dijo que: …su sangre era derramada para remisión de pecados.(Mt. 26.28).  De manera que podemos afirmar que la muerte de Jesús fue para el perdón de nuestros pecados. (Col. 1:14).
  4. La Resurrección de Jesús: Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras; y que apareció a Cefas, y después a los doce.  …Y si Cristo no resucitó, vana es entonces nuestra predicación, vana es también vuestra fe. …Porque si los muertos no resucitan, tampoco Cristo resucitó; y si Cristo no resucitó, vuestra fe es vana; aún estáis en vuestros pecados. …Mas ahora Cristo ha resucitado de los muertos; primicias de los que durmieron es hecho. Porque por cuanto la muerte entró por un hombre, también por un hombre la resurrección de los muertos. Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados. (1 Cor. 15:3-5,14,16-17,29-22).  La resurrección es el complemento de su obra expiatoria.  Es la resurrección de Jesús la base de nuestra fe, ya de que nosotros también resucitaremos con El. La resurrección de Jesús es el hecho más importante de toda la historia de la salvación, y el aspecto fundamental sobre lo que repito está fundada nuestra fe.

Amado Hermano: La celebración por el mundo de la semana santa o semana mayor, es una ocasión y una oportunidad que tenemos todos de celebrar y/o conmemorar el nacimiento, la vida, muerte y resurrección de nuestro Señor y Salvador Jesucristo; además de evaluar nuestra fe y corregir los errores, obedeciendo e imitando al Señor en su vida y enseñanzas.  Espero que esta semana, sea una semana de reflexión, arrepentimiento, santificación, y servicio a Dios.  Que a partir de hoy podamos estar en el templo buscando el rostro de Dios.  Que la semana santa produzca un cambio en nuestras vidas, acercándonos a Dios en oración, alabanzas, adoración e insisto santificación.  Que no sea como los gentiles; solo una semana de hipocresía religiosa.  Que sea una semana para afirmar y fortalecer nuestra fe y esperanza, conscientes de que Cristo resucitó y ya viene. Aprovechemos esta semana para buscar constantemente el rostro de Dios en el Templo; aprovechemos el espíritu religioso del mundo para proyectarles el evangelio de Jesús; y aprovechemos esta ocación para disfrutar de la presencia de Dios en nuestras vidas.

Dios le bendiga.

Rev. Leonardo Bailey

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