Me seréis testigos

“Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta lo último de la tierra.” (Hch. 1:8-9). Antes de ascender a los cielos el Señor Jesús encargo a sus discípulos la tarea de testificar de él. Esto implica el hablar, enseñar y compartir las cosas que hemos visto, oído, aprendido y disfrutado de su evangelio glorioso. Hechos 1:8 es el versículo clave de este significativo libro, ya que indica las tres divisiones principales del mismo: a. testificando en Jerusalén (Cap 1-7), b. Testificando en toda Judea y Samaria (Cap 8-12), c. testificando al mundo gentil (Cap 13-25). Así que la iglesia siguió el derrotero para sus actividades que le fue dado por nuestro Señor mismo.

Observemos que hay un tiempo para ser discípulo (alumno), y otro para ser testigo. No es la voluntad del Señor que siempre seamos discípulos, es decir que estemos siempre recibiendo y recibiendo; antes bien, es su voluntad que seamos testigos. Un testigo es uno que observa, escucha o participa de alguna acción, y luego lo relata a otros con el propósito de corroborar y traer luz, en otras palabras llegar a la verdad del asunto. Desde el momento de la ascensión de Cristo hasta hoy, muchos han sido los testigos que han permanecido fiel, a veces, aun a costa de su propia vida. Han pasado más de 2,000 años desde ese momento y hoy, la oportunidad es nuestra para testificar de él (Cristo). Sin embargo, quisiera dejar plasmado los requisitos necesarios para ser un verdadero testigo.

I- Conocerlo a El: Nadie podrá, ni puede testificar de Cristo, si primero no le conoce. Esto implicara amarle, creer y vivir con él. Si alguna persona no le conoce y pretende testificar de él, fracasará miserablemente. Si un testigo no ha visto, oído, participado de su amor y su gloria, no tendrá los elementos de juicio para convencer a otros de que su testimonio es fiel y verdadero.

II- Testimonio: Antes de testificar de él, es muy importante tener testimonio. Muchos testigos sin testimonio en vez de ayudar a alcanzar el mundo para Cristo, lo que hacen es perjudicar el avance del evangelio por causa de su mal testimonio. Nadie podrá convencer a otro a dejar el alcohol, mientras que el que lo aconseja sigue tomando. El testimonio habla del carácter del testigo antes que este abra su boca. Si una persona no tiene testimonio, nadie le creerá aún cuando este diciendo la verdad. Sin testimonio no podrás ser un buen testigo.

III-Disposición: Puede que una persona, haya visto, oído o participado de algún evento, pero que no esta dispuesto a testificar de él sea por: a. Miedo, b. Temor, c. Indiferencia, d. Maldad. Cuando un cristiano ha participado del amor, salvación y misericordia de Dios, y no está dispuesto a compartirlo con otro, esto se convierte en una tremenda maldad. Para que un testigo sea eficaz, este debe sentir el deseo de testificar voluntariamente, (sin ningún tipo de presión, obligación, ni recompensa financiera), debe ser por y con amor, y fe (en Dios). El problema de la iglesia de hoy es que no participa de su papel protagónico e histórico testificando de Jesucristo ante nuestra sociedad. No olvide que para testificar primeramente hay que abrir la boca. Esto significa que en la iglesia de hoy, tenemos verdaderos testigos pero infieles, sin compromiso, sin disposición y a veces, sin testimonio (mudos). Por esto estoy dedicando todo mi esfuerzo para que usted no sea un testigo mudo; sino que cumpla con la orden de Jesús y testifique. No podemos seguir siendo cristianos decorativos que no afectan, ni impactan a este mundo; seamos cristianos verdaderos y llevemos el evangelio de Cristo a este mundo tan necesitado. No sea ya mas mudo, hable del amor de Jesucristo.
Ahora, quiero que analicemos como debemos ser testigos: Jesús dijo: a. Me seréis testigos en Jerusalén, b. En toda Judea, c. en Samaria, d. Hasta lo último de la tierra.

1. Jerusalén: Era la capital de Israel. El lugar donde residían sus discípulos. Jesús espera que compartamos su evangelio primero con la gente que nos rodea ¿Cuándo fue la ultima vez que conversó usted con un vecino sobre el evangelio? Antes de hacerlo fuera, hay que hacerlo dentro, con los que viven con nosotros, los que vemos todos los días. Recuerde que primero es Jerusalén, luego vendrán los demás. Quiero hacerle un llamado serio para que usted se preocupe por compartir el evangelio e invitar al menos a dos de sus vecinos a Cristo (hágalo con el que vive a su izquierda y a su derecha; el que vive adelante y detrás), pruebe primero con los que usted tiene alrededor. No fue un capricho del Señor el ordenar que fuesen primero a Jerusalén, sino que es la voluntad del Señor.

2. Toda Judea: Es lo que sigue después de Jerusalén. Es por ejemplo: Ud. testifica en un corregimiento (Jerusalén) pero luego testifica en todo el distrito (toda Judea) luego en las provincias (Samaria) y después el mundo entero. Es muy cómodo testificar en Jerusalén (no hay que caminar mucho para hacerlo) pero es mas difícil hacerlo en toda Judea. Para hacerlo (testificar en toda Judea), hay que salir de Jerusalén. Quiera Dios que Ud. se convierta de un simple espectador, en un participante activo (testigo), y que su vida comience a dar frutos para el reino de Dios.
El ser testigo implica un gran privilegio que debemos aprovechar, ya que cuando los testigos verdaderos callan, dan lugar a falsos testigos que ocuparán su lugar enseñando y diciendo mentiras. Tal es la condición de algunos grupos que pueden ser catalogados de falsos testigos, aquí en Panamá: a. los testigos de Jehová, b. Los mormones, c. Budistas, d. Adventistas, e. Oración fuerte al Espíritu Santo, y otras más que se están aprovechando del silencio de muchos cristianos para propagar su mentira mezclada con algunas verdades (son falsos testigos de Cristo). Muchas veces engañan porque no hablan los testigos verdaderos. Dios dijo: “¿Y quien proclamará lo venidero, lo declarará, y lo pondrá en orden delante de mi, como hago yo desde que establecí el pueblo antiguo? Anúncienles lo que viene, y lo que esta por venir. No temáis ni os amedrentaréis; ¿No te hice oír desde la antigüedad, y te lo dije? Luego, vosotros sois mis testigos. No hay Dios sino yo. No hay fuerte; no conozco ninguno (Isa. 44:7-8)” También dice: “Vosotros sois mis testigos, dice Jehová, y mi siervo que yo escogí, para que me conozcáis y creáis y entendáis… Is. 43:10. No debemos cometer el mismo error que cometió el pueblo de Israel en el pasado. Dios los había escogido para ser sus testigos, pero ellos callaron, escondieron la verdad de Dios, por lo que Dios le encomendó esta labor a la iglesia. Tampoco debemos cometer el error de la primera iglesia, ya que al recibir el bautismo del Espíritu Santo y ser parte de un gran avivamiento (donde miles de almas eran salvas a la predicación de Pedro, muchos enfermos eran sanados, y otras muchas maravillas; la iglesia se sintió cómoda y se quedo en Jerusalén, ignorando la voluntad del Señor Jesucristo de testificar de todas partes; por lo que Dios permitió una persecución contra la iglesia: a. Mataron a Esteban (cap 7), b. Asesinaron a Jacobo (Hch. 12:4), etc. Cuando la iglesia fue objeto de tal persecución, comenzó a huir y mientras huía, testificaba del poder de Dios. Necesitamos aprender de los errores tanto de Israel como la iglesia primera, para poder ser eficaces. No olvide que Dios no depende de ninguna persona; si Ud. no quiere hacer su voluntad (testificar, él sencillamente se busca a otra persona que este dispuesta a obedecerle, y usted se pierde este gran privilegio y bendición. Recuerde lo que le respondió Mardoqueo a la reina Ester, cuando esta se negó a interceder (testificar) ante el rey de Azuero; le dijo: …no pienses que escaparás en la casa del rey más que cualquier otro judío. Porque si callas absolutamente en este tiempo, respiro y liberación vendrá de alguna otra parte para los judíos… (Ester 4:13-14). La reina estaba cómoda en el palacio y no quería compromisos (testificar). Es un tipo de la iglesia (yeyé) que no se involucra en nada. Pero me gusta la respuesta de Mardoqueo y quiero que tú, tengas esto presente: Si callas (no testificas) absolutamente en este tiempo, respiro y liberación vendrá de alguna otra parte. Usted decide, pero luego no se queje, cuando Dios escoja y trabaje con otras personas. Desde hace algún tiempo estoy haciendo un llamado a esta iglesia a testificar de Cristo, y hay algunos cristianos que no entienden que es Dios el que los esta llamando a trabajar y se hacen los indiferentes.

Conclusión: No seamos indiferentes a la voz de Dios; no esperemos persecuciones, para hacer su voluntad, no seamos rebeldes, antes bien obedientes, para que seamos arboles con frutos. St. 4:14 dice: “Y al que sabe hacer lo bueno y no lo hace le es pecado”. Creo con todo mi corazón que este es nuestro tiempo para cumplir con la voluntad del Señor Jesús, el dijo: “Y me seréis testigos”; pero yo pregunto: ¿Quieres ser testigo de Jesús? Entonces habla de él, no calles que el te ayudará. Seamos testigos de Cristo hoy, evangelizando todos como Iglesia.
Dios te Bendiga.

Rev. Leonardo Bailey

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