Tentaciones y Pruebas

“Vino luego a sus discípulos, y los halló durmiendo, y dijo a Pedro: ¿Así que no habéis podido velar conmigo una hora?  Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil.” (Mt. 26:40-41).

“No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar. Por tanto, amados míos, huid de la idolatría.” (1 Cor. 10:13-14).

“Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman.  Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie;  sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido.  Entonces la concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte.” (Stg. 1: 12-15).

“Fenezca ahora la maldad de los inicuos, mas establece tú al justo; Porque el Dios justo prueba la mente y el corazón.” (Sal. 7:9).

“Tú has probado mi corazón, me has visitado de noche; Me has puesto a prueba, y nada inicuo hallaste; He resuelto que mi boca no haga transgresión.” (Sal. 17:3).

“En lo cual vosotros os alegráis, aunque ahora por un poco de tiempo, si es necesario, tengáis que ser afligidos en diversas pruebas…” (1 Ped. 1:6-9).

Siendo que millones de cristianos en todo el mundo están luchando por perseverar en el camino de la fe y estando persuadido de que eventualmente, todos seremos probados y/o tentados, me ha parecido bien enseñar en el escrito de hoy, sobre la realidad de las tentaciones y pruebas, y como superarlas. Veamos:

Tentación: Estímulo o impulso que induce a la realización de algo, especialmente si es algo censurable o perjudicial. Una invitación al pecado con un atractivo irresistible. Prueba: Examen o uso para comprobar el funcionamiento de algo o alguien, y si resulta adecuado para un fin.  También es, pasar por un examen para evidenciar el desarrollo de nuestra vida cristiana, por medio de dificultades, obstáculos, y adversidades

  1. Tentación: No es pecado en si, sino que como señalé antes, es una invitación al pecado, que lleva al hombre (o mujer) a tomar una decisión.  Para ser verdadera tentación es necesario que sea muy agradable o deseable a la persona, porque nadie estará en tentación, si el objeto de la misma no es agradable o deseable, al ojo y el corazón.  La primera tentación que ocurre en el mundo, se da en el huerto del Edén, con la primera mujer (Eva) cuando la Biblia dice: “Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió…” (Gn. 3:6).  De aquí podemos deducir que: 1. El Diablo es el tentador: La Biblia dice que nadie diga que es tentado de parte de Dios, porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni Él tienta a nadie. (Stg. 1:13). ¿Leyó bien?  Dios no tienta a nadie; El Diablo es el tentador (lea Mt. 4:3).  Es Satanás el que nos invita o trata de convencer a hacer lo malo o desobedecer a Dios, como lo hizo con Eva en el Edén, y con Jesús en el monte. 2. La tentación es perjudicial para el hombre.  Aunque la carne tiene deseos, y anhela con toda su fuerza el objeto de la tentación, esta (la tentación) si se desarrolla o se lleva a cabo, se convierte en pecado, y por ende produce la muerte (ya sea física o espiritual) del hombre.  3. El hombre es tentado de su propia concupiscencia: Concupiscencia es: Deseo de bienes terrenales, o el deseo desordenado de placeres carnales y deshonestos; también es, malos deseos.  Todos los seres humanos tienen concupiscencias en sus corazones y Satanás se vale de esto para tentarlos.  4. La tentación entra por los sentidos: Generalmente por el ver (lo que ocurrió con Eva), el oír, o el sentir; dicho de otra forma, somos tentados con lo que vemos, oímos y sentimos, aunque el gusto y el olfato no se pueden descartar en cuanto a la tentación.  Son los sentidos, los que le llevan información al alma de lo agradable, bonito, rico o sabroso que es el objeto de la tentación. 5. La tentación se puede soportar o resistir: Aun cuando la tentación es muy agradable y codiciable, debemos aprender que lo podemos soportar porque: a. Es por un tiempo determinado: La tentación puede durar minutos, horas, días, semanas o meses; pero no durará toda la vida, en algún momento desaparecerá, sea porque se convirtió en pecado, o sea porque se superó la tentación.  b. Dios nos da una salida: La Biblia dice que: …juntamente con la tentación, Dios nos dará una salida (1 Cor. 10:13).  Para enfrentar y superar la tentación Dios siempre nos abrirá una puerta de escape.  6. Como superar la tentación: a. Ayunando y Orando:  Siendo que la tentación es una actividad espiritual, que se libra en la carne, el hombre tendrá que utilizar de las armas o recursos espirituales que Dios le ha dado, y algunas de estas armas son el ayuno y la oración.  Si logramos doblegar o afligir nuestra carne con ayuno y oración, escaparemos de cualquier tentación.  Ejemplo nos dio Jesucristo cuando superó las tentaciones que el Diablo le hizo en el desierto. (Mt. 4:1-7).  La Biblia dice en esta ocasión que Jesús previamente había ayunado 40 días y 40 noches.  Además, antes de ser crucificado Jesús exhortó a sus discípulos a velar y orar para no entrar (no caer) en tentación (Mt. 26: 41; Mr. 14:38). b. Huyendo de la tentación: El mayor ejemplo de huir de la tentación, esta en la vida de José hijo de Jacob.  (Lea Gn. 39:7-23).  José superó la tentación porque huyo de ella. Coquetear con la tentación o mantenernos ante ella, pone en peligro nuestro buen juicio y por ende, nuestras almas.  c. Usando la Palabra de Dios: El conocer la Palabra, citarla y aplicarla a nuestra vida ahuyentará al tentador y en consecuencia a la tentación. El Señor Jesús al ser tentado por el diablo, recurrió a las Sagradas Escrituras y obtuvo la victoria. Lea Mateo 4:1-11.
  2. La Prueba: La Biblia dice literalmente que: Jehová prueba al justo. (sal 11:5).  Esta prueba que Dios hace solo al justo y no al impío es para: 1. Saber cuánto el hombre le ama: En Génesis 22:1, la Biblia dice que probó Dios a Abraham.. le pidió lo que Abraham más amaba (su hijo) y cuando éste (Abraham) estuvo dispuesto a ofrecerlo, Dios lo llamó desde el cielo y le dijo que: …no extendiera su mano sobre el muchacho, ni le hiciera nada, porque ya conozco que temes (o amas) a Dios. (Gn. 22: 11-12).  Es durante la prueba que el creyente demuestra su verdadero amor y compromiso con Dios. 2. Para quebrantar al hombre: Generalmente las pruebas son difíciles, duras y dolorosas, por lo que los hombres sufrirán, se lamentarán y llorarán durante el periodo que dure.  En la vida de Job, podemos aprender como el creyente es quebrantado (probado) para la gloria de Dios.  Este quebranto matará al hombre carnal, dando lugar al nacimiento del hombre espiritual que: a. Conoce a Dios, b. Confía en Dios, c. Depende de Dios y d. Sirve a Dios.  esto lo podemos deducir de la declaración de Job, cuando dijo: …de oídas te había oído; mas ahora mis ojos te ven. (Job. 42:5).  Esto solo lo puede decir alguien que ha sido quebrantado por Dios y ha vencido.  Dios prueba al hombre colocándolo en situaciones que revelan la calidad de su fe y devoción de modo que todos puedan ver lo que hay en su corazón.  Al someterlos a prueba, de esta manera los purifica, como se purifica el metal en el crisol del refinador (sal. 66:10; 1 Sam. 48:10; 1 ped. 1:6).  Durante este periodo el hombre fortalece su paciencia y madura su carácter cristiano, haciéndolos tener mayor seguridad en el amor de Dios.   Si durante el periodo de prueba el hombre se mantiene fiel a Dios, este es aprobado a la vista de Dios y recibe recompensa (terrenal y celestial).

En conclusión: Nadie puede escribir sobre las tentaciones y pruebas en tan poco espacio, pero he hecho un esfuerzo para que usted tenga una idea general de lo que es y como puede superar ambas etapas.  Por ello concluiré diciendo que: 1. No nos ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana, 2. Dios no nos dejará ser tentados mas de lo que podemos resistir, 3. Con la tentación Dios dará la salida, 4. Bienaventurado el que resiste la tentación, 5. Las pruebas se pueden resistir o soportar y superar, 6. Solo los creyentes son probados, 7. Hay victoria y recompensa para los que resisten la prueba, 8. Dios prueba y el diablo tienta, 9.  Las tentaciones y las pruebas son pasajeras y 10. Dios esta con usted. Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y de huirá vosotros. St.4:7. Entendamos todos que hay que huir de la tentación, y hay que resistir con la fe puesta en Dios (sin quejas, ni murmuraciones) durante la prueba, para que alcancemos la Victoria.

Dios le bendiga.

Rev. Leonardo Bailey

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