La mies es mucha

“recorría jesús todas las ciudades y aldeas, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo. y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor. entonces dijo a sus discípulos: a la verdad la mies es mucha, más los obreros pocos. rogad, pues al señor de la mies, que envíe obreros a su mies”. (mt. 9:35-38).
conociendo que el término cristiano viene de: seguidores o imitadores de cristo, quisiera hoy analizar junto a usted este pasaje que leímos inicialmente. la pregunta que surge inmediatamente es:

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¿por qué el señor recorría las ciudades y aldeas? la respuesta es la siguiente: 1. para enseñar, 2. para predicar, 3. sanar, 4. dar ejemplo. al recorrer jesús “todas las ciudades y aldeas”, la primera lección que podemos aprender es esta: no debemos esperar que la gente venga a cristo; sino que hay que llevar a cristo donde este la gente. sin duda alguna, usted estará de acuerdo conmigo en que el señor fue una persona muy popular durante los días de su ministerio, por la gran cantidad de sanidades que hacía, por su forma de ministrar a los espíritus inmundos (demonios), y por su doctrina (enseñanza). sin embargo y a pesar de su popularidad él (jesús) no esperó que la gente viniera a él; antes bien, él fue a la gente. si la iglesia pudiera asimilar esta realidad (o verdad), entonces mucha más gente será salva. debemos ir a la gente y presentarles a cristo. ahora, veamos los propósitos del señor al ir a la gente.

i-para enseñar: algunas definiciones del término enseñar son: a. instruir, b. educar, c. dar advertencia, ejemplo o escarmiento, d. mostrar o exponer una cosa para que sea vista y apreciada. indudablemente que todos los judíos que existieron durante los días de cristo tenían su propia religión (la ley de moisés, en su mayoría), sus propios maestros y también lugares donde se congregaban. no obstante, todos desconocían la nueva doctrina que jesús impartía, y que era la voluntad de dios y único medio de salvación. por esta razón el señor tuvo que educarlos o instruirlos. solo que esta es una educación espiritual que los judíos ni buscaban, ni querían, pero necesitaban. él (jesús), les expuso el evangelio del reino que a primera vista estaba oculto a los ojos de ellos. sin temor a equivocarme, puedo declarar que el señor jesús fue un maestro a domicilio. ¿cuántas personas estarán esperando en las casas o barriadas que algún discípulo de cristo, vaya y les discipule? recordemos la orden del señor: id y haced discípulos a las naciones (mt. 28:19). todo verdadero cristiano debe enseñar de y sobre cristo.

ii-predicar: “publicar, hacer patente y clara una cosa”. la predicación del evangelio del reino es otro de los deberes de todo verdadero creyente. esta proclamación pública no esta limitada a los líderes, maestros, o pastores solamente; sino a todo hijo de dios. en la enseñanza del evangelio, nosotros podemos observar el discípulado; mientras que en la predicación vemos lo que todos llamamos el evangelismo. entonces, predicar no es nada más que anunciar las buenas nuevas del reino de dios para toda criatura. estoy seguro que dios nos ha escogido a todos para anunciar (predicar) su reino.

iii-sanar: “porque el reino de dios no consiste en palabras, sino en poder”. i co. 4:20. aunque el señor estaba interesado de manera especial en el aspecto espiritual de los hombres (su alma), él no descuida sus necesidades físicas. debemos tener cuidado al presentar o enseñar el evangelio de cristo, de estar atentos a las necesidades físicas de las personas. que importante es orar por estas necesidades. dios nos responderá respaldando su palabra. al enseñar la palabra, predicar o evangelizar, ore por los enfermos y dios les sanará.

iv-dar ejemplo: si nuestro señor que es nuestro gran maestro fue a la gente, cuanto más nosotros debemos ir a las almas perdidas para que sean salvas. ejemplo nos dió con su propia vida, para que le imitemos, si en verdad somos de él. debemos abandonar la comodidad que encontramos en los templos, nuestras casas, y recorrer al igual que jesús, diferentes lugares exponiendo su poderosa palabra.

v-las multitudes: mientras él recorría los diferentes lugares, vio las multitudes. pero ¿cómo les vio? desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor. piense usted en la multitud de católicos, testigos de jehová, budistas, mormones, adventistas, rosacruces, satanistas, brujos, santeros, hechiceros, drogadictos, ladrones, ateos, etc. que están perdidos a nuestro alrededor y que observamos todos los días sin hacer nada para ayudarlos a ser salvos. cuando jesús vio las masas (multitudes), las vio como ovejas (cristianos o hijos de dios), pero que estaban lejos del reino de dios, y en peligro. el señor los vio desamparados y dispersos es decir como victimas. me pregunto ¿cuántos futuros cristianos están hoy así? la respuesta es: muchos o la gran mayoría.

vi-compasión: es la verdadera carga en el corazón que dios nos da al observar la necesidad (de salvación) de la gente. es una mezcla de amor y empatía deseando la salvación del prójimo. es el sentimiento que todos necesitamos para poder así mostrar interés por los demás. quiera dios que en esta congregación exista un poco de compasión en el corazón de cada cristiano para hacer algo a favor de los demás. pero para recibir esta compasión necesitamos “ver” al igual que jesús, a las multitudes. es ver con visión espiritual, es ver con el corazón; al orar, recuerda pedir al señor “por favor dame compasión y amor por las almas”.

vii-los obreros: que triste saber que hay multitudes (mies) que están lejos de dios, muriendo en sus delitos y pecados, y ver tan pocos obreros (trabajadores) dispuestos a hacer algo para ayudar a los demás. la mies habla de una gran cosecha preparada para ser recogida y guardada. hay mucha gente que está ya preparada para recibir a jesús y cambiar su vida, pero hay pocos obreros (cristianos) dispuestos a trabajar a favor de estas vidas. oremos todos al señor cada día; envía obreros a tu mies.

conclusión: “muchos son los llamados más pocos los escogidos”. dios nos ha escogido como obreros para alcanzar las multitudes. no seamos negligentes, antes seamos diligentes y enseñemos la palabra de dios, hagamos discípulos y prediquemos el evangelio de jesucristo, no callemos mas, hablemos todos del amor de jesús, porque el tiempo está cerca, cristo viene ya. no seamos más perezosos: 1. hagamos discípulos: hay personas que está esperando que usted le visite o llame por teléfono. hay alguien esperando su invitación a la iglesia. 2. participemos de las células (grupos familiares): en toda parte del mundo en la semana se reúnen en distintos puntos y casas, hermanos que comparten (transmiten) con otros alguna enseñanza bíblica. 3. evangelicemos:. en las casas, en los parques, en los hospitales, en las cárceles, en el empleo, en los colegios o universidades, en cualquier lugar, compartamos las buenas nuevas de salvación. 4. oremos: supliquemos todos para que dios salve las almas y las añada a esta iglesia.

conclusión: no le presentemos más excusas a dios para no hacer nada, recordemos que somos los escogidos de dios para ir a la mies. sé que aunque dios nos llama a todos, pocos son los escogidos (obreros) que le obedecen, y tú eres uno. no observemos más a las multitudes muertas, hagamos algo para que vivan las multitudes. Sirvamos a dios.
Dios les bendiga.

Rev. Leonardo Bailey

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